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domingo, 17 de marzo de 2019

BOSS GE-7 Restauración y Modificación

Vamos con un lavado de cara y modificación del muy conocido y usado por muchos grandes guitarristas pedal de ecualización para guitarra Roland-Boss GE-7. El mayor problema de estos pedales es el ruido de fondo que introducen consecuencia de utilizar componentes de baja calidad para reducir su coste de fabricación (que no el de venta). El resultado final lo podemos apreciar en esta primera imagen:


El estado original de este aparato, tal como llegó a mis manos, lo apreciaremos bien en esta otra serie de imágenes:




Por otra parte, gracias a su estado lo conseguí muy bien de precio, aunque luego he tenido que invertir en su restauración tiempo y algo de dinero ha valido la pena, ya que aunque lo comprase nuevo hubiera tenido que realizar igualmente la modificación. Realmente la diferencia es como la noche y el día. Sin la modificación de sus componentes el sonido que entrega se vé alterado por un nivel de ruido totalmente inadmisible, y es una pena, porque el diseño de su circuito es realmente bueno:


En este punto hay que apuntar el hecho de que el diseño de circuito del GE-7 ha sufido modificaciones a lo largo del tiempo. En la primera versión utiliza 4 circuitos integrados y en la más moderna, 3. Por eso antes de elegir los componentes de la modificación hemos de asegurarnos de qué versión es nuestro pedal. Una vez hecho eso, buscaremos la adecuada. En mi caso, para la versión de 4 circuitos integrados, elegí la modificación correspondiente que nos ofrece Monte Allums, que dispone también de la versión del Mod para 3 circuitos integrados en su página. Concretamente, la versión elegida para esta modificación es la GE-7 Vintage 4 Opamp. Tiene un precio razonable y lo más importante es que incluye los IC, en mi opinión los componentes que representan el mayor cambio en el mod, como veremos más adelante. Además, visto el estado de los mandos de los potenciómetros del ecualizador busqué y encontré un reemplazo decente y asequible, aunque no exactamente igual. Pero los que son exactamente igual son demasiado caros. Este reemplazo lo podemos encontrar en Ebay:


En la siguiente imagen se aprecian los componentes del Mod de Monte Allums (dentro de su sobre transparente, curiosa púa de regalo) y a su derecha los cubrepotenciómetros:


Una vez con todo esto en nuestro poder ya podemos empezar a restaurar el pedal. Dado el lamentable estado de su carcasa, vamos a proceder a restaurarla. Para hacer eso debemos desmontar completamente el pedal. Para lograrlo, después de retirar los tornillos, tenemos que cortar (o desoldar) las conexiones al interruptor del pedal, el responsable de activar/desactivar el efecto:


 Así podremos trabajar en la carcasa cómodamente. Retiramos los jacks y también los tornillos de la pieza móvil que conforma el pedal y todo su interior, muelle incluído. Tras hacer esto, cubrimos con cinta de papel la goma del pedal y las partes pintadas/serigrafiadas que vamos a conservar. Después, usando papel de lija relativamente grueso, comenzamos a retirar la pintura. Cuidado con utilizar un decapante del tipo para madera porque suelen estar hechos con sosa cáustica, que ataca al aluminio. Yo opté por retirar toda la pintura lijando, y debo decir que está fuertemente adherida al aluminio, así que paciencia. Una vez retirada la pintura, me gustó el aspecto del aluminio en bruto (no conozco ningún pedal de Boss en ese acabado), así que opté por dejarlo así. Esto requiere su trabajo, ya que implica mucha paciencia.  Se puede optar por otro tipo de acabado, pintura principalmente, o emplear este. Entonces, iremos reduciendo el grosor de las lijas para tratar de alcanzar el mayor grado de pulido posible. Utilizé lijas de agua del 400 y después del 1000, seguramente utilizando después las del 2000 conseguiremos un grado mayor de brillo, pero no quise eternizarme en este trabajo. También se restauró la placa de los indicadores y el resultado es este:


Otra sección que se arregló es la de los potenciómetros. El material tipo espuma utilizado para evitar que entre mugre se había autodestruído completamente con los años. Se limpiaron escrupulosamente antes de seguir. Mi solución para sustituir la espuma fue emplear fieltro. Para recortar las ranuras de los potenciómetros utilicé cinta de papel para poder dibujar antes el punto exacto de corte. En la última imagen de la serie se aprecia el resultado, y también el primero de los leds azules que probé. Después lo cambié por otro transparente pero igualmente de color azul que queda mejor. Cambiar el led es sencillo, sólo hay que asegurarse que está en la misma posición que el original. Si no funciona, se invierte y funcionará:


 A continuación vamos con la sustitución de los componentes electrónicos. Para esta fase, es conveniente montar el pedal en parte, es decir, conectar el interruptor de pedal y fijar los jacks de entrada para facilitar su prueba a medida que vamos montando los componentes. Esto es muy importante para identificar cualquier error en su montaje. Si no funciona tras el cambio de un componente, sabremos cuál es que que tiene el problema. Los problemas suelen ser componentes no colocados en la orientación correcta (si están polarizados) y soldaduras frías. Seguiremos ESCRUPULOSAMENTE las instrucciones proporcionadas con el Mod de Monte Allums en su archivo .pdf (He tenido el gusto de traducir esas instrucciones al idioma castellano para facilitar el trabajo a los hispanohablantes). Aunque tambié debo decir que en mi paquete sólo recibí impresa la primera hoja de esas instrucciones ¿?

No es un Mod complicado, únicamente hay que identificar sus diferentes fases para no cometer ningún error. 

Mod

La primera de estas fases electónicas es la retirada del diodo D1 y la resistencia R1. Esto adapta el pedal para ser usado con fuentes de alimentación de 9V, ya que los modelos antiguos, como el que nos ocupa, venían preparados originalmente para fuentes Boss ACA (12V):

 
Los reemplazaremos por puentes de alambre, puesto que ya no será necesaria en absoluto su presencia en el circuito. El siguiente paso, la substitución de los IC Opamps por los del Mod es la que provoca un cambio absoluto en el tema del soplido del ecualizador. Una vez cambiados ya es otro pedal, limpio, claro, un verdadero ecualizador Hi-Fi. Es muy conveniente y hasta imprescindible si no queremos dañar los componentes utilizar una herramienta de desoldaje similar a la de las siguientes imágenes:



 Tras probar el pedal y constatar que funciona (y desde luego mucho mejor), procedemos a cambiar los condensadores de poliéster. Los nuevos son de mucha mayor calidad. De hecho, en los viejos, tras más de 30 años, se apreciaban pequeñas fugas:


Personalmente tras este cambio no logro apreciar cambios en el sonido, en cualquier caso resolver el tema de las fugas de los antiguos condensadores me sigue pareciendo muy interesante y necesario.

El siguiente paso es reemplazar los condensadores de tipo electrolíticos originales por los nuevos de tantalio, de mucha mayor calidad (y precio). Lástima del problema principal del tántalo: las minas ilegales y su enorme contaminación del medio ambiente. Es un problema en mi opinión muy grave al que se debería prestar la atención que se merece:


Como también están polarizados, hay que prestar atención a colocarlos correctamente. Después de probar que todo funciona bien, ya sólo nos queda substituir el último condensador del Mod, también de poliéster, por uno de película de metal de calidad mucho mayor:


Este condensador no está polarizado, así que debería funcionar independientemente de su posición. Probamos de nuevo y si todo es correcto y funciona, sólo nos falta volver a montar todo. Primero sujetar con pegamento la placa de los potenciómetros y a partir de ahí colocar todo en su sitio. Hemos aprovechado para introducir otras espumas en las partes móviles para reducir el ruido del pedal al ser accionado, también la goma circular en el tornillo que sujeta la tapa del pedal (no venía con él cuando lo compré), igualmente el adhesivo que hace referencia al Mod. Ahora tenemos un pedal ecualizador con gran sonido, perfecto para modelar el sonido ó utilizarlo como booster en los solos. A continuación, algunas imágenes del resultado final:




Bien, eso es todo. Espero que los poseedores de este magnífico elemento para vuestra pedalera os animéis a darle un plus de efectividad por un coste más que razonable.

Aprovecho para advertir que muchos de los nuevos pedales que fabrica hoy día Boss (como todos) en China, utilizan circuitos montados en SMD (Surface Mounting Device), construídos por robots, y que eso debería servir para reducir su precio; sin embargo eso no repercute en el coste al usuario, sólo es útil para que las empresas ganen más dinero entregando un producto que, si bien funciona correctamente, es prácticamente imposible de modificar. Cuidado con eso, elegir con cabeza lo que compráis, por favor! Gracias por leerme! Un Saludo y nos vemos espero que más pronto que tarde por aquí...








viernes, 15 de diciembre de 2017

Sustain/Damper pedal Mod polaridad

En esta última entrada del año abordaremos el caso de un pedal de sustain (o damper) fabricado en Taiwan por la firma Rhodes:


Es el modelo DP-6. Este ya antiguo pedal ha funcionado muy bien y durante muchos años en mi piano Roland RD-300, pero nunca lo pude utilizar en mi Ensoniq ASR-10, ya que en este sampler-sintetizador el pedal de sustain funciona con la polaridad inversa, y su sistema operativo tampoco permite cambiar la polaridad del pedal de sustain. 

Así que al conectarlo, las notas quedaban sonando hasta que pisabas el pedal, lo que es exactamente lo contrario a lo que se espera de un pedal de sustain. Con la siguiente modificación hemos incorporado un sencillo interruptor que permitirá usar el pedal con cualquiera de los dos teclados. Vamos a ver cómo.

Una vez desmontado, dentro nos encontramos el siguiente circuito:


Ahora vemos algo interesante y que nos va a facilitar la tarea. Por algún extraño motivo comercial esta empresa decidió fabricar 2 pedales iguales pero distintos: DP-5 y DP-6, cada uno con una polaridad invertida respecto al otro. No deja de ser curioso, pues añadiendo un sencillo interruptor al circuito un solo pedal hubiese servido para todos los teclados de su marca (y del resto). Por ahorrarse unos céntimos (y guardárselos en sus bolsillos) decidieron complicarle la vida al músico y sobretodo, ganar más dinero. En fin.

En la imagen vemos los extremos del cable que mediante un conector jack se conecta al instrumento: todos los pedales de sustain son iguales (excepto en lo que respecta a la polaridad, claro). De esos dos extremos tenemos un cable común para los dos "modos" de funcionamiento y otro que se conecta según sea el modelo de pedal. Para hacer esto factible necesitamos un único componente: un sencillo e humilde interruptor de dos posiciones. Aunque tiene seis conectores, no es un interruptor de cambio de polaridad, y sólo usaremos tres puntas del mismo costado:

  
Es un elemento proveniente del reciclaje de un aparato estropeado hace muchos años y que ha estado media vida dando vueltas hasta volver de nuevo a la acción, lo que demuestra que reciclar componentes es muy interesante. Recomiendo en todo caso utilizar un interruptor de montaje redondo, pues el mayor trabajo ha sido adecuar la caja de plástico duro (y grueso) para su montaje. Empezaremos con el mismo realizando unos taladros:



Es importante elegir bien el sitio para que el montaje no interfiera con los mecanismos mecánicos de bajada y subida del pedal. Si no observamos con cuidado esto, nos veremos obligados a realizar más agujeros en la caja y eso, definitivamente, no es bueno.


Después usaremos una lima fina para ir abriendo agujero, poco a poco hasta poder insertar el interruptor y mediante un lápiz, marcar los límites exactos:


Mediante esa referencia, seguiremos trabajando con la lima hasta poder insertar el interruptor, sin demasiada holgura para que quede firmemente en su sitio. Pasaremos a realizar entonces el cableado del circuito. En las dos siguientes imágenes se aprecia el resultado, que es muy sencillo. El cable "vivo", osea la punta del jack en el centro del interruptor y los extremos cada uno a las conexiones DP-5 y DP-6. No tiene ningún misterio:



Una vez realizado esto, insertamos el interruptor en su alojamiento y el resto del circuito. El uso de las limas finas en el plástico duro y grueso (3 mm) permite ajustar la holgura para que el interruptor quede bien firme, si bien un toque de pegamento de tipo cianocrilato no estaría de más:







Y ya montamos el pedal, modificado y preparado para conectarse a cualquier modelo de teclado del mercado pasado, presente y futuro:





Más sencillo y barato (gracias a la sana costumbre de reciclar componentes electrónicos) imposible. Cualquier cuestión, duda, dejarla abajo en los comentarios, prometo responder. Como siempre espero que le sea útil a alguien y nos vemos pronto con más cosas! Gracias por leerme y un Saludo!


 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Roland TR-808, un clásico en la Mesa de Operaciones

Cuando llegó a mis manos esta máquina, nº de serie 093616, adolecía de varios problemas. Algunas voces no funcionaban y su propietario la había desmontado completamente para tratar de buscar el problema principal, además de efectuar algunas modificaciones. Bien, lo primero fué buscar información en la Red, su Manual de Servicio, además de toda clase de problemas relacionados reportados en Foros internacionales y de por aquí. 


Ya en la "Mesa de Operaciones", desmontada como estaba, se comprobó que uno de los circuitos integrados que correspondía a las voces que no funcionaban estaba excesivamente caliente. En todo caso, comprobando con el manual los diferentes voltajes que entregaba la fuente de alimentación, se descubrió que tenían unos valores bastante incorrectos. 

Así que se empezó por sustituir los condensadores más importantes de la fuente de alimentación, porque existía la posibilidad de que estuvieran dañados.


Sin embargo, tras la sustitución de estos componentes, los voltajes que entregaba la Fuente estando conectada al aparato seguían siendo incorrectos, al contrario de lo que sucedía cuando se desconectaba del resto del circuito. Por tanto, el problema residía en la placa principal con toda seguridad.


Entonces se centró de nuevo toda la atención hacia el circuito integrado (Amplificador Operacional) que tenía una elevada temperatura. Desconectándolo del circuito de la placa mediante la supresión de las resistencias que lo alimentaban, los valores de los voltajes entregados por la Fuente eran ya los correctos. Así, se procedió a encontrar un componente compatible y sustituir el dañado, lo que devolvió al aparato sus antiguas capacidades.

Además, se comprobaron algunos fallos aparentemente erráticos en el funcionamiento del Reloj de la CPU del aparato, lo que obligó a realizar un estudio de sus valores mediante un osciloscopio. Pero los valores éran los correctos. Estos funcionamientos erráticos parecían tener que ver con la posición del cableado estando el aparato encima de la mesa, pero no ocurrían si los cables y sus respectivos conectores estaban libres del peso de los circuitos, así que se procedió al montaje del aparato en su caja, lo que, de nuevo en apariencia y en principio, asegura su normal funcionamiento.


Desde luego, un aparato del año 1981, con 33 añitos a sus espaldas, tiene sus cosillas, a pesar de estar muy bien construído los componentes originales han sufrido cierto desgaste y es difícil encontrar cuáles y en qué cantidad. Por otra parte, el manejo de las funciones avanzadas de este arcaico aparato es bastante complejo, eso sí, su sonido sigue siendo absolutamente válido para cualquier producción musical, principalmente electrónica.


En fin, un aparato auténtico objeto de deseo para muchos pero perfectamente sustituíble por algunos clones modernos que además añaden de forma nativa conectividad MIDI total para trabajar cómodamente con las herramientas de hoy en día...

lunes, 25 de noviembre de 2013

Roland JV80: El síndrome del epoxi rojo

Cuando la firma Roland, allá por los años 90' del siglo pasado fabricó en Japón éste y otros modelos de teclados (como por ejemplo y especialmente el JD 800), nada haría preveer que el epoxi utilizado para pegar los contrapesos de las teclas, especialmente en países cálidos como el nuestro, terminaría por mutar hacia una especie de caramelo rojo pegajoso muy denso que impregnaría el interior del aparato haciendo impracticable la acción del teclado.
Cuando llegó a mis manos este instrumento, éste era su principal problema, aunque tampoco el único. El resto fué relativamente sencillo de solucionar, pero retirar del todo los restos del epoxi tuvo bastante complicación, pues basta que quede una sola molécula en los mecanismos del teclado para que sea imposible mantener una interpretación fluida, como debe ser en cualquier instrumento musical.

Por tanto, lo primero fué desmontarlo hasta retirar el teclado de su alojamiento (algo relativamente sencillo si lo comparamos con el Ensoniq ASR-10, por su sencillo diseño que facilita mucho su mantenimiento.
Una vez retirada la tapa metálica, como podemos ver en la imagen superior, solo hay que aflojar los tornillos que mantienen unido el teclado y las dos cinchas blancas que conectan el teclado con el resto del instrumento, abajo en el centro de la imagen:
Llega el momento de retirar todas las teclas de su alojamiento (con cuidado de no romperlas porque están muy enganchadas al teclado y entre sí), retirando primero sus muelles, y empezar entonces con el proceso químico que nos ayudará a hacer desaparecer la mayor parte del pegamento epoxi antiguo, aunque para retirarlo del todo será necesario después actuar con bastante más insistencia.

Una vez retiradas todas las teclas, las someteremos al proceso químico que consiste en sumergirlas en una Solución de agua con, principalmente, amoníaco (mejor perfumado, para evitar en la medida de lo posible que el desagradable olor del amoníaco se adueñe del instrumento), lejía (también perfumada) y agua oxigenada, que ayudará a actuar los otros componentes y de paso blanqueará las teclas:
Habrá que mantener las teclas en la Solución durante un tiempo razonable (más de 48 horas por lo menos), ya que nuestro objetivo será despegar completamente los contrapesos, especialmente los de las teclas negras, único modo de acabar para siempre con el pegajoso epoxi rojo.

Mientras las teclas se dan su baño, aprovecharemos para actuar en la base que las mantiene en su sitio. Lo primero será retirar cualquier rastro de pelusilla que haya más o menos suelta por ahí, teniendo en cuenta que mientras haya epoxi en la base, el polvo permanece enganchado a élla. Esto se puede hacer empleando un cepillo de cerdas duras. En la siguiente imagen se aprecia la montaña de detritus ya retirada:
Luego, con la ayuda de un trapo impregnado en amoníaco, iremos actuando sobre el epoxi que hay en la base, procurando retirarlo del todo, porque un poco que quede será suficiente para que las teclas se vuelvan a pegar y en ese caso habrá que volver a desmontarlo todo una y otra vez hasta retirar el 100% del epoxi. Por eso es mejor un trabajo concienzudo en este punto que tener que volver una y otra vez sobre este asunto.
En la imagen superior se aprecia bien la zona brillante a la derecha formada por todo el epoxi que impregna todavía la base de las teclas. Puede ayudar, y mucho, una hoja de cutter del tipo plana, al estilo de los formones de ebanistería, o en su defecto un destornillador de punta plana lo más ancho posible. La cuestión es desprenderse del todo del epoxi.

La siguiente fase, una vez pasadas 48 horas de baño, es retirar los contrapesos de las teclas. En el caso de las teclas blancas sólo será necesario si se despegan por si solas ó fácilmente, después veremos por qué. Además es probable que ya se hayan desprendido algunos contrapesos. En el caso de esta máquina su anterior dueño pudo rescatar algunos, aunque no todos, por lo que será necesario fabricarlos desde cero, ya que la opción de conseguir las teclas completas es demasiado cara. Los contrapesos sueltos no se venden.

Para retirar los contrapesos de las teclas negras, lo adecuado es hacer palanca con un destornillador. Después las dejaremos de nuevo en remojo 48 horas más, hasta conseguir disolver del todo el epoxi. Entonces, una vez bien secas, llega el momento de utilizar la cola de contacto para sujetarlos de nuevo en su lugar.
Prepararemos las teclas colocándolas una al lado de la otra boca arriba, dejando caer una cierta cantidad generosa de cola en el alojamiento de los contrapesos e iremos poniendo  los contrapesos en su lugar:
A pesar del cuidado que puso su anterior propietario, algunos contrapesos de las teclas blancas se han perdido. Una buena opción para reconstruirlos es cortar tiras de alambre y mediante una balanza, conseguir el peso adecuado (en este caso 10 gramos), y embutirlos entonces mediante la cola de contacto:
En la siguiente imagen se aprecia bien el resultado una vez colocadas la tiras de alambre y  la cola, antes de secarse:
Mientras se seca la cola (mínimo 72 horas) y siguiendo con la limpieza, desmontamos los circuitos de la base del teclado y les damos un buen repaso a las gomas utilizando detergente. Por suerte en este caso no han sido afectadas por el pringue del epoxi rojo. Como vemos en la foto, podemos usar tapones para ubicar los tornillos correspondientes a cada sección del aparato y así mantener un cierto orden:

Llega el momento de hacer una sencilla modificación en el aparato que consiste en sustituir el conector de corriente por uno standard de tres polos, así nos quitamos de encima el engorro del cable de dos patas, que puede estar dañado (nuestro caso), pero que sobretodo resulta poco práctico. Los conectores que podemos encontrar en las tiendas de componentes encajan perfectamente:
Otra de las partes conflictivas en este tipo de aparatos son los pulsadores de la botonera. Es muy aconsejable sustituirlos por unos nuevos, es económico y nos aseguramos así tener el aparato 100% funcional. En este modelo hay más de 50 microswitches (de dos patas), así que paciencia para cambiarlos:
Aquí, otra vista de los switches de la botonera, con algunos ya sustituídos:
Otra parte delicada. El diseño de los interruptores de esta botonera principal presenta el gran defecto de que es muy fácil romperlos si se presionan con excesiva fuerza, como ha sido el caso. Para repararlos se puede utilizar también pegamento de contacto, y/o alguna clase de refuerzo, o sustituirlos por unos nuevos:
Otro "problemilla" de este instrumento en concreto es que alguien debió presionar las teclas una vez ya estaban pegadas entre sí y a la base del teclado, y el resultado fué la rotura de una de ellas, ya que el diseño de su sujección no está pensado para aguantar ciertas tensiones. Por tanto hemos tenido que buscar en la Red un repuesto de tecla negra, pero afortunadamente lo hemos localizado en eBay. Esperamos a que llegue el repuesto, lo montamos y ya tenemos el instrumento listo para funcionar de nuevo, a falta de colocar los mandos de los potenciómetros:
Otra importante mejora es aprovechar de alguna manera la capacidad como ROMpler del instrumento (reproductor de muestras en ROM), que es para lo que fué diseñado, y por tanto, de la capacidad de ampliación del instrumento. Hay dos maneras principales, la más económica es mediante la adquisición de una tarjeta de muestras, por ejemplo esta (PCM1-04, Grand Piano 1) que proporciona un sonido de piano mucho más realista:
La otra manera es más cara pero se puede igualmente agregar a la tarjeta pcm y proporcionar muchos más sonidos, en toda una librería de tarjetas organizadas por estilos.
También es implementable otro tipo de tarjeta en la que se guardan nuestros ajustes y sonidos, además de la propia memoria interna, respaldada por una batería CR2032.

Bueno, pues con esto, esto es todo por el momento, y si tiene alguna utilidad para alguien, pues mejor que mejor.