martes, 5 de noviembre de 2013

Ensoniq ASR-10: reconstrucción y actualización

Aunque la electrónica y yo siempre hemos tenido una relación de tipo amor-odio, con el tiempo le he cogido gusto a esto y cada vez le doy más al mundo del soldador, empujado en parte por las necesidades económicas y también por no rendirme ante el deterioro del paso del tiempo en mis máquinas. Siempre vale la pena adquirir nuevos conocimientos y experiencia, aunque el camino sea largo y no exento de dificultades. Pero tiene su recompensa. Para mí compartir lo que has aprendido con los demás no tiene precio, siempre puede ser útil para otras personas.

Esta historia comienza con el Ensoniq ASR-10 (Advanced Sampling Recorder) nº de serie 12919 situado en un sitio equivocado que sufre un accidente llamado... goteras. Aunque en ese momento es rescatado rápidamente, desmontado en parte y secado con aire comprimido, al cabo de un tiempo, cuando se enciende, los caracteres de la pantalla se comportan de una manera errática y finalmente muestra un mensaje de error.

Consultado su Manual de Servicio respecto a éste, el fallo puede estar en la disketera. Pero la disketera no es un modelo para nada standard y después de probar con una de recuperación de segunda mano, aunque es de la misma marca y época, el ASR no la reconoce. Aprovechando que está completamente desmontado, procedo a realizar una exaustiva limpieza del interior, especialmente del teclado, que presenta este lamentable aspecto:
 
Tras desmontar completamente el teclado y una exaustiva limpieza con alcohol y bastante paciencia, conseguimos que el aspecto de los circuitos del teclado sea este:
En esta otra imagen se aprecia el aspecto del lado contrario de los circuitos del teclado antes de ser desmontados de su soporte:
Paralelamente procedo a desposeer de su pátina roñosa a las teclas, utilizando para ese cometido un recipiente que nunca ha conocido tal utilidad, utilizando una mezcla de lejía, agua oxigenada y amoníaco. Permanecerán en esa sopa por espacio de varios días:
Asimismo, la pieza de plástico que soporta los circuitos y las teclas también sufre la misma suerte ¡A la ducha!:
El resto de circuitos también tienen que ser cuidadosamente limpiados. El polvo y las pelusillas pueden haber causado estragos y ser los responsables de los principales problemas relacionados con el funcionamiento errático del equipo:
Llegados a este punto, después de limpiar todo bien y tras comprobar cuidadosamente los voltajes que entrega la fuente de alimentación con la ayuda del Manual de Servicio, estando la disquetera desmontada y el teclado puesto, la cosa empieza a dar signos positivos de recuperación:
Ya que el tema de la disketera no parece tener arreglo, me pongo a buscar por internet un posible sustituto en formato lector de tarjetas SD, que es la opción que más me convence. Encuentro en los chicos de H&C y en la persona de Lotharek mis mejores aliados.
Pero se presentan problemas a la hora de ampliar la memoria RAM al máximo y de poder utilizar la última versión del Sistema Operativo. Para eso necesito actualizar los chips de los EPROM a la versión 1.5b.
Para eso tenemos a los chicos de Syntaur (USA), que incluso te hace un retorno en forma de $ si les devuelves los chips antiguos, así habrá otros ASR-10 actualizados por el mundo con mis antiguos chips. Así que toca esperar. Finalmente llegan los nuevos chips:
Paralelamente, en unos días (más que el envío desde USA) llegan desde Alemania los Simms y desde Polonia el emulador de disketera de Lotharek, cuidadosamente empaquetado y protegido en su interior. Este es el aspecto del paquete:
Pero no todo va a ser tan sencillo. Para instalar el emulador en el equipo es necesario utilizar la sierra para abrirse camino hasta su ubicación definitiva:
Al final y después de insistir mucho, se consigue colocar. También la tarjeta SD ya ha sido imbuída con el software necesario para que todo funcione, gracias a los consejos de los chicos de H&C Floppy Emulator para hacerlo funcionar, pues emular la disketera original del ASR-10 no es tampoco llegar y besar el santo ni mucho menos. En este hilo del Foro de Soporte de H&C podéis leer mi odisea completa:
http://torlus.com/floppy/forum/viewtopic.php?f=17&t=956&sid=a4874ca85f94964f1a4a62320b9ce984
El emulador de disketera en su sitio:
En fin, todavía hay que montarlo todo pero la cosa revela por todas partes signos de querer funcionar. Pero no, todavía hay cosas importantes que resolver. El emulador de disketera funciona correctamente pero el ASR-10 se niega a cargar el Sistema Operativo, y es un completo misterio el porqué. Por suerte, tras revisar por enésima vez los fusibles, hay uno aparentemente normal (el hilo exteriormente no presenta problemas). Pero cuando lo examinas con el multímetro, no hay continuidad. Lo sustituyo y... ¡Por fin! El ASR-10 se comporta normalmente, o casi. Porque hay dos teclas que no funcionan.
Después de desmontarlo todo otra vez:
(para acceder al teclado en este aparato hay que desmontar todos los componentes) descubro que el fallo está en uno de los dos circuitos que conforman el teclado. Por su especial construcción, creo que debida al aftertouch polifónico que implica un teclado sin gomas, no hay otra solución que cambiar el circuito. Y esta pieza suelta es imposible de encontrar. 
Así pues, no queda otro remedio que buscar un teclado de ASR para sustituir esta pieza. Por suerte, después de poner un anuncio en Mercasonic, el usuario pacopelayo (¡Gracias otra vez!) me pone sobre la pista de un anuncio en eBay ofreciendo un teclado completo desde USA. A esperar otra vez...
Cuando llega (santa paciencia), está en un estado bastante lamentable, con 2 teclas rotas producto tal vez del desastroso embalaje. Pero después de limpiarlo bien y recuperar además algunas teclas que en el mío presentan rayaduras, por fin puedo cantar ¡Victoria!
Lista de piezas necesarias para devolverlo a la vida:

  • Emulador disketera H&C Lotharek
  • 2 Simms 4mb
  • 2 chips EPROM
  • 1 teclado completo
  • Fusibles
No pondré los precios de todo esto... pero ha valido la pena. Contando también con la inestimable ayuda del Hispasónico pacopelayo, del Manual de Servicio y horas, días y semanas de trabajo. Pero bien invertidas, porque la historia ha tenido un final feliz. Lamento la calidad de alguna de las fotos, mi modesta cámara de 4mb no da para más. Pero como documento, creo que puede ser muy interesante. Y así termina esta pequeña historia, espero que a los que hayáis tenido la paciencia de leerla os haya gustado y si es útil para alguien, mejor que mejor.