En esta entrada del blog vamos a tratar el tema de la construcción de Pickguards, también conocidos como golpeadores, a partir de una pieza de plástico en bruto a mano, con la única ayuda de una herramienta eléctrica, el Taladro. Desde luego si podemos utilizar una fresadora el proceso será más rápido y más cómodo, aunque es posible que no podamos realizar las mismas cosas, como veremos después.
El trabajo parte del material en forma de plancha de plástico de 3 capas, en este caso tipo madreperla y que se consigue por ejemplo en Ebay muy fácilmente y es económico. La pieza, de 29x43 cm, cuesta unos 15 dólares y si se recorta bien, puede servir para varias piezas. Mi primera idea fue conseguir un golpeador para el bajo de tipo Precission, que estaba dañado en la parte de la salida del jack, pero por mucho que busqué no encontraba ninguno que encajara perfectamente, así que opté por la vía del "hazlo tú mismo" o DIY.
En la imagen superior podemos ver el aspecto que presenta la plancha de plástico en bruto. Viene recubierta por una hoja de plástico adhesiva que pienso es mejor retirar sólo al acabar del todo el trabajo, pues mientras tanto sirve de protección al nuevo golpeador. El siguiente asunto es la selección de herramientas necesarias:
A la derecha vemos los tres golpeadores originales ya sustituídos. La fotografía fue tomada al acabar todo el trabajo, mientras se hacían permanecían en sus respectivos instrumentos. Tampoco aparecen las tapas de alma antiguas ni las nuevas construídas. De la lista de herramientas lo más importante son las sierras y las limas, que deben ser variadas. El taladro es muy necesario para recortar los agujeros de las pastillas y de los tornillos, lógicamente. La cinta adhesiva de doble cara también ha sido vital para hacer que las piezas permanezcan firmes en su sitio mientras se trabajan.
Lo primero que hice fueron unas plantillas de cartón para no tener que desmontar los golpeadores mientras estudiaba la forma de cortar la plancha de plástico para aprovecharla en la medida de lo posible:
Obviamente necesitaremos lápiz y tijeras para recortar las plantillas, que en esta fase son sólo aproximadas para saber cómo cortar la plancha. De hecho, gracias a hacerlo así nos sobró suficiente material para construir el golpeador de tipo Les Paul, cosa que no estaba prevista al principio. También utilizamos cinta adhesiva de papel para sujetar las plantillas al plástico mientras empezábamos a serrar.
Lo primero que haremos es separar las partes correspondientes a cada golpeador. El proceso es bastante tedioso, ya que si no se desmonta la hoja de la sierra no va a poder pasar, y usar la hoja sin el mango hace un poco de daño en la mano. Es posible que algún cortador de hilo caliente funcione también, pero esto es lo que yo tenía, y sobretodo, prisa ninguna.
Después, iremos recortando el sobrante (sin pasarse) para preparar el camino a las limas. En este punto podemos darle rienda suelta a la creatividad para personalizar el instrumento dándole formas creativas y únicas a nuestros golpeadores, si es lo que nos interesa. Es la gran ventaja respecto a un golpeador "de serie" y deberíamos aprovecharla.
Finalmente, en el caso de la imagen de la izquierda, no incorporamos esa voluta, eligiendo después insertar un elemento especial en su lugar, ya que recortar correctamente una ranura curva tan fina era demasiado complicado sin las herramientas adecuadas: lo ideal es usar una fresadora, si se puede obtener, pero hacerlo a mano también tiene su arte, desde luego es muy gratificante.
Bien, el siguiente paso será, ahora sí, desmontar el golpeador (o los golpeadores) para, mediante la cinta adhesiva de doble cara, fijarlos a las piezas recortadas para poder trabajar con más precisión:
El adhesivo de la cinta de doble cara se adhiere perfectamente al plástico de los golpeadores y durante el proceso restante las dos piezas se mantienen muy bien sujetas, pero es necesario colocar suficientes trozos y correctamente en su sitio, sujetando las zonas más delicadas, de tipo "península" o "salientes".
Una vez sujeto, podremos utilizar el golpeador original como plantilla para el nuevo. Es necesario marcar con un lápiz el límite en el que tenemos que trabajar, ya que el propio bisel del golpeador nos puede confundir con su forma y es muy fácil pasarse si no ponemos atención. Necesitaremos el taladro para poder meter las hojas de sierra y después las limas en los agujeros para las pastillas, igualmente los de los tornillos y el resto de elementos, como la ranura del selector, la que creo parte más complicada de hacer a mano:
Como vemos, la cosa poco a poco va tomando forma. Otra buena idea es no comenzar con el biselado antes de tener listos todos los agujeros del golpeador. Como estamos usando el original como plantilla, seguiremos sus dimensiones para que todo sea correcto. En la última imagen de arriba vemos el inicio del procedimiento para efectuar el biselado de los golpeadores, otra parte del trabajo que necesita atención. Hay que manejar la lima con un ángulo aproximado de 45º la mayoría del tiempo y realizar correcciones a medida que trabajamos. Desde luego es más trabajoso e imperfecto que utilizar la fresadora, pero no imposible: es cuestión de paciencia lograr un buen resultado y no tener fresadora no nos ha de desanimar en absoluto.
Combinando el uso de las limas con el papel de lija (que es lo que nos permitirá el acabado final pulido, pasando por diferentes grosores), terminaremos el trabajo en los golpeadores para pasar después a su montaje.
En el caso del bajo de tipo Precission, para evitar nuevas roturas debidas a la posición del jack de salida en el golpeador, hemos optado por taladrar el cuerpo e instalarlo en el lateral, lo cual resulta bastante más práctico. Por otra parte hemos aprovechado para otra importante mejora: el apantallamiento interior de sus circuitos, para lo cual hemos partido de una económica bandeja de aluminio a la que le hemos dado muy cuidadosamente la forma de la cavidad (tras aplanarla en lo posible) para después mediante el uso del pegamento Titebond fijarla en su lugar:
Igualmente hemos hecho lo propio con el nuevo golpeador, para asegurar así que los circuitos se hallen encerrados en su jaula de Faraday, lo que mejora muchísimo la injerencia de frecuencias de radio y es en mi opinión una mejora imprescindible para cualquier instrumento eléctrico.
Terminando ya con el tema, hemos aprovechado el sobrante para realizar el golpeador y el cubre-alma para la guitarra de tipo Les Paul (instrumento que aún necesita bastante atención por mi parte para estar listo). Este tipo de golpeador es pequeño y eso significa menos trabajo, pero también por sus formas es bastante delicado y hemos de ir con mucho cuidado para no romperlo. Finalmente, a continuación muestro una pequeña galería de imágenes con los resultados finales de los diferentes trabajos:
Bueno, pues esto es todo. Desde aquí animaros a realizar vuestros propios golpeadores personalizados por una fracción del coste de uno hecho en serie: no es demasiado complicado y los resultados, si se pone cuidado y un mínimo de herramientas, son comparables. Gracias por haber llegado hasta aquí. Cualquier cuestión relacionada déjala abajo en los comentarios. Como siempre, será un placer ayudarte!
viernes, 1 de marzo de 2019
Construyendo Pickguards (Golpeadores) a mano
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jueves, 18 de octubre de 2018
Acordeon Hohner Student VM Restauración
Esta vez tenemos en la Mesa de Operaciones un bonito acordeón de marca Hohner modelo Student VM de 48 bajos y 26 teclas de tipo piano con 2 registros. La primera imagen es la del resultado final de su reparación y restauración:
Bien, el problema principal que lo trajo a mis manos fué las fugas de aire que presentaba. Teniendo en cuenta la escasa literatura sobre el tema acordeones consecuencia del escaso mundo de luthería acordeonística dentro y fuera de Internet, el proceso de documentación para su reparación fué bastante complicado.
Finalmente, tras un arduo proceso, pude hacerme con lo necesario para abordar el asunto. El otro problema que apareció fué la oxidación general de las partes metálicas, consecuencia de su edad (probablemente data de los años 60') y de su almacenamiento deficiente. Pero desde luego es un buen instrumento, con un hermoso sonido, y en un estado relativamente bueno de conservación que valía la pena mantener. Mientras abordaba el proceso de documentación, comencé a restaurar sus partes metálicas, y solucionar problemas menores como la sujección rota de una de las correas que sujetan el fuelle:
Como vemos, las partes metálicas han sufrido un desgaste causado por el óxido y han acabado con gran parte del cromado. En rigor, estas piezas habría que sustituirlas, o bien, llevarlas a ser cromadas de nuevo, pero teniendo en cuenta el coste del proceso, nos hemos limitado a lijarlas, como siempre comenzando con una lija de grano grueso para pasar después a otra mucho más fina, de grano 1000. Las sujecciones de las correas, lo mismo:
En la última imagen de arriba observamos el resultado, si bien no es perfecto, es bastante mejor que lo que teníamos antes, y sólo cuestión de paciencia.
Hecho esto, abordamos el desmontaje del instrumento empezando con la tapa del lado del teclado. Está sujeta con siete tornillos pequeños de latón que también presentaban signos de óxido, pero son mucho más fáciles de lijar y devolverles así su aspecto dorado original. En la siguiente imagen se observa el mecanismo del teclado:
Comenzamos limpiando bien el interior con una brocha y utilizando el fuelle propio (soplido) para retirar todos los restos:
Igualmente aprovechamos para ir limpiando bien todas las partes externas, con un trapo húmedo con un poco de jabón:
Así como el teclado y caja del instrumento, frotando bastante para retirar del todo los restos acumulados:
Asimismo, colocamos de nuevo los tornillos perdidos como el que sujeta la placa de la parte de los bajos:
Y bien en este momento y ya con la documentación necesaria, abordamos el problema de las fugas de aire del fuelle. Para empezar hay que desmontarlo, para lo cual hay que retirar con mucho cuidado los ocho clavos que lo sujetan, que debido a su óxido (ya que son de hierro) podrían romperse fácilmente. Para ello emplearemos unos alicates grandes:
Empezamos por retirar primero los cuatro de un extremo para acceder al interior y observar bien su estado:
Dentro y por ambos lados, podemos observar las anotaciones de la tonalidad de las lengüetas seguramente producto de una anterior sustitución de éstas, y otras partes de los mecanismos. Limpiaremos el interior con la brocha y soplido para retirar todas las inmundicias acumuladas. Mirando más detenidamente, observamos que los acetatos que cubren las lengüetas están desplazados de sus lugares, por suerte es muy sencillo recolocarlos:
También vemos cierta cantidad de óxido en las lengüetas, pero siguen funcionando perfectamente y eso no ha alterado el sonido en lo más mínimo, con lo que no hará falta substituirlas, al menos de momento. Una vez comprobado el estado general del fuelle y comprobado que es correcto, deducimos que las fugas están en las junturas del fuelle con la caja del instrumento, así que le haremos un tratamiento consistente en recubrirlas con cinta de tela sujeta con cola blanca diluída en una cierta cantidad de agua. En las imágenes siguientes se aprecian los materiales y herramientas empleados:
Cortaremos la cinta en secciones y haremos un cubrimiento doble para asegurarnos que se cierran totalmente las juntas, empezando por un lado del fuelle para ir poco a poco avanzando:
Aquí vemos el resultado de la colocación de la cinta en uno de los lados del fuelle. En el otro se procederá exactamente igual:
Ahora bien, si lo dejamos así, tras cerrar el instrumento nos daremos cuenta que se la cinta, al ser blanca, se verá en las juntas, así que hemos decidido pintarla con una pintura mate de color negro, lo que también ayudará a cerrar las juntas eliminando cualquer poro:
Pintaremos únicamente la cinta, dejando secar y procediendo a dar una segunda capa para así ocultar totalmente el blanco. El resultado final es éste:
Después, para darle un mejor aspecto a las partes doradas del fuelle que han perdido lu color por el rozamiento con el cuerpo del músico, vamos a usar un rotulador de pintura metalizada, por supuesto de color dorado para repasar las partes desgastadas:
Comparando el antes y el después, vemos que el aspecto mejora bastante, aunque no sea el mejor procedimiento... Que me perdonen los puristas!
Y por fin, aquí vemos ya el fuelle restaurado:
Lo siguiente será proceder al montaje del instrumento. Encajar de nuevo el fuelle tiene como mayor dificultad el hecho de que ahora lo hace mucho más ajustado en la caja, así que deberemos realizar cierta presión manual para hacerlo entrar hasta su posición correcta. Aquí también hay que proceder con mucho cuidado para no romper nada. Una vez correctamente encajado, introducimos primero un alfiler fuerte para perforar la tela pintada en los agujeros antes de hacer lo propio con los clavos (después de retirarles el óxido):
Utilizando mejor un martillo de cabeza de Nylon, para evitar cualquier daño al instrumento. Al introducir los clavos, la unión entre fuelle y caja hará más presión para su cierre y asegurará su cierre evitando del todo las fugas de aire.
Hecho esto, procederemos a colocar la tapa de los mecanismos de las teclas, ya con sus tornillos presentables:
En este punto, hemos decidido reparar también, al menos en parte, la maleta del instrumento, muy posiblemente la original, y que presentaba este deplorable aspecto:
Mediante cola blanca, cola Titebond y un tratamiento a base de un producto para piel (Heritage Leather Care), que me ha dado muy buen resultado con maletas y demás productos en piel ya sea natural o artificial, el resultado es éste:
Pues hasta aquí el proceso de la reparación de este bonito instrumento, que espero disfrute muchos años Diana, su dueña, y desde aquí agradecer a las personas que me pusieron en contacto con élla (Mayte, Tamara) para realizar este bonito trabajo...
Espero haberme explicado bien. Cualquier duda, apunte, pregunta o cuestión, déjala en los comentarios, así aprendemos todos! Gracias por leerme!
Bien, el problema principal que lo trajo a mis manos fué las fugas de aire que presentaba. Teniendo en cuenta la escasa literatura sobre el tema acordeones consecuencia del escaso mundo de luthería acordeonística dentro y fuera de Internet, el proceso de documentación para su reparación fué bastante complicado.
Finalmente, tras un arduo proceso, pude hacerme con lo necesario para abordar el asunto. El otro problema que apareció fué la oxidación general de las partes metálicas, consecuencia de su edad (probablemente data de los años 60') y de su almacenamiento deficiente. Pero desde luego es un buen instrumento, con un hermoso sonido, y en un estado relativamente bueno de conservación que valía la pena mantener. Mientras abordaba el proceso de documentación, comencé a restaurar sus partes metálicas, y solucionar problemas menores como la sujección rota de una de las correas que sujetan el fuelle:
Como vemos, las partes metálicas han sufrido un desgaste causado por el óxido y han acabado con gran parte del cromado. En rigor, estas piezas habría que sustituirlas, o bien, llevarlas a ser cromadas de nuevo, pero teniendo en cuenta el coste del proceso, nos hemos limitado a lijarlas, como siempre comenzando con una lija de grano grueso para pasar después a otra mucho más fina, de grano 1000. Las sujecciones de las correas, lo mismo:
En la última imagen de arriba observamos el resultado, si bien no es perfecto, es bastante mejor que lo que teníamos antes, y sólo cuestión de paciencia.
Hecho esto, abordamos el desmontaje del instrumento empezando con la tapa del lado del teclado. Está sujeta con siete tornillos pequeños de latón que también presentaban signos de óxido, pero son mucho más fáciles de lijar y devolverles así su aspecto dorado original. En la siguiente imagen se observa el mecanismo del teclado:
Comenzamos limpiando bien el interior con una brocha y utilizando el fuelle propio (soplido) para retirar todos los restos:
Igualmente aprovechamos para ir limpiando bien todas las partes externas, con un trapo húmedo con un poco de jabón:
Así como el teclado y caja del instrumento, frotando bastante para retirar del todo los restos acumulados:
Asimismo, colocamos de nuevo los tornillos perdidos como el que sujeta la placa de la parte de los bajos:
Y bien en este momento y ya con la documentación necesaria, abordamos el problema de las fugas de aire del fuelle. Para empezar hay que desmontarlo, para lo cual hay que retirar con mucho cuidado los ocho clavos que lo sujetan, que debido a su óxido (ya que son de hierro) podrían romperse fácilmente. Para ello emplearemos unos alicates grandes:
Empezamos por retirar primero los cuatro de un extremo para acceder al interior y observar bien su estado:
Dentro y por ambos lados, podemos observar las anotaciones de la tonalidad de las lengüetas seguramente producto de una anterior sustitución de éstas, y otras partes de los mecanismos. Limpiaremos el interior con la brocha y soplido para retirar todas las inmundicias acumuladas. Mirando más detenidamente, observamos que los acetatos que cubren las lengüetas están desplazados de sus lugares, por suerte es muy sencillo recolocarlos:
También vemos cierta cantidad de óxido en las lengüetas, pero siguen funcionando perfectamente y eso no ha alterado el sonido en lo más mínimo, con lo que no hará falta substituirlas, al menos de momento. Una vez comprobado el estado general del fuelle y comprobado que es correcto, deducimos que las fugas están en las junturas del fuelle con la caja del instrumento, así que le haremos un tratamiento consistente en recubrirlas con cinta de tela sujeta con cola blanca diluída en una cierta cantidad de agua. En las imágenes siguientes se aprecian los materiales y herramientas empleados:
Cortaremos la cinta en secciones y haremos un cubrimiento doble para asegurarnos que se cierran totalmente las juntas, empezando por un lado del fuelle para ir poco a poco avanzando:
Aquí vemos el resultado de la colocación de la cinta en uno de los lados del fuelle. En el otro se procederá exactamente igual:
Ahora bien, si lo dejamos así, tras cerrar el instrumento nos daremos cuenta que se la cinta, al ser blanca, se verá en las juntas, así que hemos decidido pintarla con una pintura mate de color negro, lo que también ayudará a cerrar las juntas eliminando cualquer poro:
Pintaremos únicamente la cinta, dejando secar y procediendo a dar una segunda capa para así ocultar totalmente el blanco. El resultado final es éste:
Después, para darle un mejor aspecto a las partes doradas del fuelle que han perdido lu color por el rozamiento con el cuerpo del músico, vamos a usar un rotulador de pintura metalizada, por supuesto de color dorado para repasar las partes desgastadas:
Comparando el antes y el después, vemos que el aspecto mejora bastante, aunque no sea el mejor procedimiento... Que me perdonen los puristas!
Y por fin, aquí vemos ya el fuelle restaurado:
Lo siguiente será proceder al montaje del instrumento. Encajar de nuevo el fuelle tiene como mayor dificultad el hecho de que ahora lo hace mucho más ajustado en la caja, así que deberemos realizar cierta presión manual para hacerlo entrar hasta su posición correcta. Aquí también hay que proceder con mucho cuidado para no romper nada. Una vez correctamente encajado, introducimos primero un alfiler fuerte para perforar la tela pintada en los agujeros antes de hacer lo propio con los clavos (después de retirarles el óxido):
Utilizando mejor un martillo de cabeza de Nylon, para evitar cualquier daño al instrumento. Al introducir los clavos, la unión entre fuelle y caja hará más presión para su cierre y asegurará su cierre evitando del todo las fugas de aire.
Hecho esto, procederemos a colocar la tapa de los mecanismos de las teclas, ya con sus tornillos presentables:
En este punto, hemos decidido reparar también, al menos en parte, la maleta del instrumento, muy posiblemente la original, y que presentaba este deplorable aspecto:
Mediante cola blanca, cola Titebond y un tratamiento a base de un producto para piel (Heritage Leather Care), que me ha dado muy buen resultado con maletas y demás productos en piel ya sea natural o artificial, el resultado es éste:
Pues hasta aquí el proceso de la reparación de este bonito instrumento, que espero disfrute muchos años Diana, su dueña, y desde aquí agradecer a las personas que me pusieron en contacto con élla (Mayte, Tamara) para realizar este bonito trabajo...
Espero haberme explicado bien. Cualquier duda, apunte, pregunta o cuestión, déjala en los comentarios, así aprendemos todos! Gracias por leerme!
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