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jueves, 18 de octubre de 2018

Acordeon Hohner Student VM Restauración

Esta vez tenemos en la Mesa de Operaciones un bonito acordeón de marca Hohner modelo Student VM de 48 bajos y 26 teclas de tipo piano con 2 registros. La primera imagen es la del resultado final de su reparación y restauración:
 Bien, el problema principal que lo trajo a mis manos fué las fugas de aire que presentaba. Teniendo en cuenta la escasa literatura sobre el tema acordeones consecuencia del escaso mundo de luthería acordeonística dentro y fuera de Internet, el proceso de documentación para su reparación fué bastante complicado. 
Finalmente, tras un arduo proceso, pude hacerme con lo necesario para abordar el asunto. El otro problema que apareció fué la oxidación general de las partes metálicas, consecuencia de su edad (probablemente data de los años 60') y de su almacenamiento deficiente. Pero desde luego es un buen instrumento, con un hermoso sonido, y en un estado relativamente bueno de conservación que valía la pena mantener. Mientras abordaba el proceso de documentación, comencé a restaurar sus partes metálicas, y solucionar problemas menores como la sujección rota de una de las correas que sujetan el fuelle:
 Como vemos, las partes metálicas han sufrido un desgaste causado por el óxido y han acabado con gran parte del cromado. En rigor, estas piezas habría que sustituirlas, o bien, llevarlas a ser cromadas de nuevo, pero teniendo en cuenta el coste del proceso, nos hemos limitado a lijarlas, como siempre comenzando con una lija de grano grueso para pasar después a otra mucho más fina, de grano 1000. Las sujecciones de las correas, lo mismo:


En la última imagen de arriba observamos el resultado, si bien no es perfecto, es bastante mejor que lo que teníamos antes, y sólo cuestión de paciencia.
Hecho esto, abordamos el desmontaje del instrumento empezando con la tapa del lado del teclado. Está sujeta con siete tornillos pequeños de latón que también presentaban signos de óxido, pero son mucho más fáciles de lijar y devolverles así su aspecto dorado original. En la siguiente imagen se observa el mecanismo del teclado:
 Comenzamos limpiando bien el interior con una brocha y utilizando el fuelle propio (soplido) para retirar todos los restos:
 Igualmente aprovechamos para ir limpiando bien todas las partes externas, con un trapo húmedo con un poco de jabón:
 Así como el teclado y caja del instrumento, frotando bastante para retirar del todo los restos acumulados:
 Asimismo, colocamos de nuevo los tornillos perdidos como el que sujeta la placa de la parte de los bajos:
 Y bien en este momento y ya con la documentación necesaria, abordamos el problema de las fugas de aire del fuelle. Para empezar hay que desmontarlo, para lo cual hay que retirar con mucho cuidado los ocho clavos que lo sujetan, que debido a su óxido (ya que son de hierro) podrían romperse fácilmente. Para ello emplearemos unos alicates grandes:
 Empezamos por retirar primero los cuatro de un extremo para acceder al interior y observar bien su estado:

 Dentro y por ambos lados, podemos observar las anotaciones de la tonalidad de las lengüetas seguramente producto de una anterior sustitución de éstas, y otras partes de los mecanismos. Limpiaremos el interior con la brocha y soplido para retirar todas las inmundicias acumuladas. Mirando más detenidamente, observamos que los acetatos que cubren las lengüetas están desplazados de sus lugares, por suerte es muy sencillo recolocarlos:
 También vemos cierta cantidad de óxido en las lengüetas, pero siguen funcionando perfectamente y eso no ha alterado el sonido en lo más mínimo, con lo que no hará falta substituirlas, al menos de momento. Una vez comprobado el estado general del fuelle y comprobado que es correcto, deducimos que las fugas están en las junturas del fuelle con la caja del instrumento, así que le haremos un tratamiento consistente en recubrirlas con cinta de tela sujeta con cola blanca diluída en una cierta cantidad de agua. En las imágenes siguientes se aprecian los materiales y herramientas empleados:
 Cortaremos la cinta en secciones y haremos un cubrimiento doble para asegurarnos que se cierran totalmente las juntas, empezando por un lado del fuelle para ir poco a poco avanzando:


 Aquí vemos el resultado de la colocación de la cinta en uno de los lados del fuelle. En el otro se procederá exactamente igual:
 Ahora bien, si lo dejamos así, tras cerrar el instrumento nos daremos cuenta que se la cinta, al ser blanca, se verá en las juntas, así que hemos decidido pintarla con una pintura mate de color negro, lo que también ayudará a cerrar las juntas eliminando cualquer poro:
 Pintaremos únicamente la cinta, dejando secar y procediendo a dar una segunda capa para así ocultar totalmente el blanco. El resultado final es éste:
 Después, para darle un mejor aspecto a las partes doradas del fuelle que han perdido lu color por el rozamiento con el cuerpo del músico, vamos a usar un rotulador de pintura metalizada, por supuesto de color dorado para repasar las partes desgastadas:
 Comparando el antes y el después, vemos que el aspecto mejora bastante, aunque no sea el mejor procedimiento... Que me perdonen los puristas!

 Y por fin, aquí vemos ya el fuelle restaurado:
 Lo siguiente será proceder al montaje del instrumento. Encajar de nuevo el fuelle tiene como mayor dificultad el hecho de que ahora lo hace mucho más ajustado en la caja, así que deberemos realizar cierta presión manual para hacerlo entrar hasta su posición correcta. Aquí también hay que proceder con mucho cuidado para no romper nada. Una vez correctamente encajado, introducimos primero un alfiler fuerte para perforar la tela pintada en los agujeros antes de hacer lo propio con los clavos (después de retirarles el óxido):
 Utilizando mejor un martillo de cabeza de Nylon, para evitar cualquier daño al instrumento. Al introducir los clavos, la unión entre fuelle y caja hará más presión para su cierre y asegurará su cierre evitando del todo las fugas de aire.

Hecho esto, procederemos a colocar la tapa de los mecanismos de las teclas, ya con sus tornillos presentables:
 En este punto, hemos decidido reparar también, al menos en parte, la maleta del instrumento, muy posiblemente la original, y que presentaba este deplorable aspecto:

 Mediante cola blanca, cola Titebond y un tratamiento a base de un producto para piel (Heritage Leather Care), que me ha dado muy buen resultado con maletas y demás productos en piel ya sea natural o artificial, el resultado es éste:

 Pues hasta aquí el proceso de la reparación de este bonito instrumento, que espero disfrute muchos años Diana, su dueña, y desde aquí agradecer a las personas que me pusieron en contacto con élla (Mayte, Tamara) para realizar este bonito trabajo... 

 Espero haberme explicado bien. Cualquier duda, apunte, pregunta o cuestión, déjala en los comentarios, así aprendemos todos! Gracias por leerme!

miércoles, 23 de agosto de 2017

Golden Organ Antonelli: eléctrico-analógico

Antonelli Golden Organ
Este es uno de los instrumentos más curiosos que han caído en mis manos para restaurar. Un curioso ingenio obra de uno de los constructores de acordeones italianos que en su momento tuvo la idea de adaptar sus instrumentos a las tendencias del momento, donde empezaban a reinar los instrumentos de teclado.

Eso sí, los instrumentos electrónicos de finales de los '70 y principios de los '80 tenían una limitación que éste teclado no tiene: la polifonía. Es más un juguete que un instrumento serio, pero como instrumento de aprendizaje tiene la ventaja de tener una polifonía total. Es decir, ¡puedes hacer sonar todas las teclas simultáneamente! 

Y cómo puede ser? se preguntarán muchos. Bien, con un sistema bastante más analógico que electrónico, con la limitación, eso sí, de tener un solo sonido. Eso sí, el sonido es muy bonito ya que usa lengüetas como una armónica o un acordeón, y a eso es a lo que suena. Vamos a ver su proceso de restauración y al mismo tiempo, cómo está construído.  



Tras retirar la tapa, podemos ver el aspecto que presenta su interior. Mugre acumulada durante décadas, a la derecha un motor eléctrico: mueve un ventilador que tiene debajo e insufla aire en una misteriosa caja que es la responsable del sonido. Esa caja contiene las lengüetas, que sonarán según las teclas que tengamos pulsadas.


Tras retirar la parte que contiene el teclado (lo cual implica que se suelten los muelles de la mayor parte de las teclas), vemos la fila de lengüetas. Hemos utilizado una brocha para retirar la mayor parte de la suciedad acumulada en el aparato.


Aquí vemos en detalle las lengüetas, aunque desde este lado de la caja no podemos acceder a las que no están sonando y que necesitarán seguro una buena limpieza para que lo hagan. Pero llegar hasta ahí será un poco más complicado.

Motor
En esta otra imagen observamos el motor que mueve el ventilador. Tiene asociado un transformador que también alimenta la bombilla que indica la operación del aparato. Esa es toda la "electrónica" del aparato, no hay más.


Desmontando la parte del motor/ventilador, vemos debajo el mecanismo (dentro está el ventilador) que insufla aire a la caja de las lengüetas. A la izquierda se advierte el método para cerrar la caja de las lengüetas y su unión con el ventilador: cinta adhesiva transparente. Esto evita que salga el aire por donde no debe.


La caja del ventilador sí está unida con pegamento, así que para acceder al mismo usaremos este sistema: cuchilla y paciencia... y mucho cuidado!


Por fin accedemos al ventilador. Aunque no está demasiado sucio, pero aprovecharemos para engrasar el eje y limpiar la poca suciedad que tiene. Está claro que este instrumento no ha sido tocado mucho desde que se fabricó.


Ahora, para volver a pegar la caja, deberemos eliminar muy bien los restos de cola, para lograr así una unión perfecta sin que se escape el aire por las juntas...


Colocamos la cola/pegamento especial para plásticos duros con cierta abundancia para no dejar huecos y utilizamos sargentos y pinzas para unir bien las piezas. Mientras seca, le prestamos atención al teclado. Antes de eso, veamos el curioso sistema de este instrumento para controlar el volumen:


Lo que parece un potenciómetro es un elemento mecánico. En la imagen superior, el volumen está al mínimo (el instrumento suena en todo caso) porque ese agujero en la caja de las lengüetas está abierto al máximo, dejando escapar cierta cantidad de aire. En la imagen inferior, con el volumen al máximo, el agujero está completamente cerrado y así todo el aire del ventilador sólo puede escapar por las propias lengüetas, lo que hace que el volumen aumente bastante. Curioso, verdad que sí?


La imagen superior muestra las lengüetas por su parte inferior, que es donde son accesibles y se puede solucionar cualquier problema con su sonido, que suele tener que ver con posible suciedad. La única manera de acceder ahí es desmontándolo todo excepto el ventilador, y para que sea posible el mantenimiento la caja ha de estar cerrada con algo que no sea pegamento.


En este caso he optado por sustituir la cinta plástica por esparadrapo, que es más fácil de retirar, y asegura un buen estancamiento de la caja.


Respecto a las teclas, no hay mucho misterio. Están sujetas por un muelle aproximadamente en su centro que las mantiene levantadas y por el otro extremo la pieza larga mantiene los agujeros de las lengüetas completamente cerrados hasta que las pulsas. Procedemos a limpiarlas bien para que la suciedad no impida su buen funcionamiento.


La pieza que alberga y mantiene las teclas en su sitio, como suele pasar, está completamente llena de porquería. Por suerte, nada que no arregle la brocha y algún producto de limpieza. Los fieltros están en buen estado.



La mayor faena que tiene este instrumento es que, si retiras el teclado, se caen varias teclas, y volver a colocarlas implica empezar desde el principio para colocarlas todas una por una. Esto ocurre cada vez que te ves obligado a hacerlo, por tanto, mucho cuidado...


Aprovechamos para engrasar cuidadosamente las partes en movimiento de las teclas. Esto aumenta la duración de las piezas, las hace más inmunes a posibles roturas y contribuye a silenciar ruidos no deseados. Una vez listo el mantenimiento procedemos a la inversa y montamos el teclado dejándolo con un aspecto bastante similar al que tuvo 30 o 40 años atrás:

 
Y como bonus, este pequeño vídeo que grabé con él en el que podremos apreciar algo su curioso sonido (disculpas por mi improvisada interpretación).


Esto es todo por ahora. Espero que os haya gustado, cualquier cosa podéis comentar libremente (que no muerdo, hombre!) y trataré de ofreceros respuestas. Hasta pronto!